¿Cómo será la miopía en el 2030?

“A medida que el mundo crece y se desarrolla, nuestra visión empeora”; ésta es la conclusión principal de una investigación llevado a cabo por un equipo de expertos del Instituto de la Visión Brien Holden, que ha sido abalado por la OMS (OMS). El trabajo ha investigado la visión en el planeta, centrándose esencialmente en la miopía y su impacto.

De acuerdo con sus datos, los estudiosos estiman que la miopía afectará a casi la mitad de la población mundial en el año dos mil cincuenta. En poco más de 30 años, prácticamente 5.000 millones de personas padecerán deterioro de la visión y, aproximadamente, 1.000 millones padecerán miopía magna. La miopía magna es una pluralidad grave de este defecto refractivo que ocurre cuando el globo ocular es demasiado largo, llegando aun a aumentar el riesgo de retinopatías y desprendimiento de retina.

El equipo de investigadores mantiene, además de esto, que la miopía está aumentando a una velocidad preocupante entre las personas jóvenes en muchos países.

Estas circunstancias visuales, calificadas de “epidemia” por los expertos de la OMS y el Instituto de la Visión Brien Holden, tendrán consecuencias en un largo plazo para la salud pública de todo el planeta, eminentemente en zonas poco desarrolladas, donde la atención médica es escasa. Conforme con la OMS, los fallos refractivos sin corregir ocasionados por distancia forman la causa primordial de baja visión y la segunda causa más esencial de ceguera, tras las cataratas. La OMS estima, además de esto, que los errores refractivos sin corregir son los principales causantes de la pérdida de productividad global más que cualquier otro trastorno prevenible de la visión, teniendo presente que, conforme los registros de 2007, de un 0,8 por ciento a un 4,0 por cien de la población del planeta tiene una deficiencia visual, lo que equivale a un costo estimado de más de 269.000 millones de dólares americanos americanos (USD).

¿Por qué razón aumenta la miopía? Una cuestión más ambiental que genética

Puesto que la mayoría de personas miopes se hallan ubicadas en Asia Oriental (este fallo refractivo afecta al 40 por ciento de la población en el país nipón y al 50 por ciento en Taiwan), cabría meditar que se trata de una cuestión genética. Sin embargo, una investigación comparativo efectuado en Singapur y Sídney con estudiantes de raza china de seis y 7 años de edad, ha demostrado que no es de esta manera. Según los resultados de este estudio, la prevalencia de la miopía era considerablemente mayor en Singapur (veintinueve con uno por ciento ) que en Sídney (tres con tres por ciento ). En las dos partes del planeta las influencias hereditarias fueron similares, en tanto que uno de los progenitores de los pequeños, o los dos, tenían miopía: en el 68 por cien de los casos en Sídney, y en el setenta y uno por ciento de los casos en Singapur. Tras su investigación, el equipo de especialistas concluyó que la primordial diferencia entre los dos conjuntos de niños era que los que vivían en Sídney pasaban más tiempo al aire libre a la semana (promedio de 13,75 horas) que los de Singapur (promedio de 3,05 horas). Los investigadores señalaron, además, que la presión académica en las escuelas de Singapur asimismo podía tener relación con la aparición de la miopía.

Este trabajo fortalece los resultados conseguidos en otro estudio efectuado en Guangzhou (China), sobre casi dos mil niños (divididos en 2 conjuntos, de investigación y control), que descubrió que los pequeños que pasaban 40 minutos extra al aire libre diariamente, presentaban una menor incidencia de miopía a lo largo de los siguientes tres años.

¿Se puede pelear contra esta epidemia?

Para reducir el riesgo de sufrir miopía es importante llevar una vida visual sana y, para esto, es importante:

Pasar tiempo al aire libre. De esta manera, además de ejercitar la visión de lejos, se evita pasar demasiadas horas delante de una pantalla. Esta practica es singularmente recomendada en niños y jóvenes.
Reducir horas frente a las pantallas. Desde el Visión Council informan que el setenta y cinco por ciento de los estadounidenses que emplean dos o bien más dispositivos simultáneamente presentan síntomas de fatiga ocular digital, como visión borrosa. Estudios realizados por el Instituto Oficial de Ópticos Optometristas de Cataluña y la Academia Estadounidense de Optometría, apoyan esta teoría al afirmar que el Síndrome Visual Informático (SVI) afecta a una de cada siete personas.
Continuar la regla del 20-veinte-veinte. Cuando el tiempo que se pasa frente a las pantallas excede las dos horas recomendadas, los expertos recomiendan apartar la mirada del computador cada 20 minutos y dirigirla a unos 20 metros a lo largo de veinte segundos.
Utilizar lentes que filtran la luz azul-violeta. Desde el Vision Council recomiendan el empleo de lentes con lentes que filtran la luz azul-violeta potencialmente negativa que emiten las pantallas digitales. Son en especial recomendables aquellas que, además, eliminan el deslumbramiento y calman la fatiga visual. En Essilor nos especializamos en la fabricación de este tipo de lentes. Pregunta en tu óptica por Eyezen, Crizal Prevencia o bien Eye Protect System.
Asistir a revisiones periódicas. Los especialistas del Instituto de la visión Brien Holden recuerdan que la acción más esencial en la lucha contra la miopía y los daños relacionados es visitar a un profesional de la visión capacitado para efectuar un examen anual completo de los ojos. Las revisiones son particularmente importantes en el caso de los pequeños, ya que los ojos todavía se están desarrollando y la intervención precoz es clave.
Para prevenir la miopía es importante pasar menos tiempo delante de una pantalla y más tiempo al aire libre. Si estás más de dos horas al día consultando un dispositivo electrónico, es recomendable que prosigas la regla del veinte-veinte-20 y que resguardes tus ojos de las pantallas con lentes que filtran la luz azul.