¿Son perjudiciales las pantallas para los ojos?

En nuestros días, los pequeños de los países ricos tienen un acceso sin precedentes a la tecnología. Su empleo no se halla limitado a las horas de vigilia y, a consecuencia de esto, los dispositivos móviles han invadido los dormitorios. Conforme con una encuesta reciente, efectuada por la Fundación Nacional de Sueño de E.U., la mitad de los pequeños de edad escolar de Norteamérica, tienen aparatos electrónicos que emiten luz en sus habitaciones. Conforme los resultados de esta encuesta, los progenitores estadounidenses estiman que más de 2 tercios de los adolescentes de entre quince y diecisiete años, dejan un aparato electrónico conectado mientras que duermen de noche y que un cuarenta y tres por ciento se despiertan para leer o bien mandar mensajes durante la noche. Los progenitores cuyos hijos se llevan aparatos electrónicos a su cuarto duermen, cuando menos, una hora menos que los pequeños que jamás lo hacen.

La situación asimismo preocupa en España: los especialistas del Instituto de Ópticos-Optometristas de Castilla y León apuntan que llevar tablets y móviles a los dormitorios favorece la aparición de insomnio. Mantienen, además de esto, que es esencial que los progenitores inspeccionen el tiempo que sus hijos pasan en frente de una pantalla, para revisar que realizan los descansos oportunos.

Conforme con una investigación efectuado por Ben Carter, estudioso de la Universidad de Cardiff en R. Unido, publicado en la gaceta JAMA Pediatrics, la presencia de un aparato electrónico en un dormitorio infantil en el momento de dormir y, sobre todo, su empleo a lo largo de las horas de reposo, afecta de forma negativa al mismo tiempo de sueño y aumenta el peligro de somnolencia diurna en pequeños de seis a diecinueve años.

¿De qué manera se ha llevado a cabo la investigación?

Para efectuar este análisis de los efectos de los dispositivos electrónicos sobre el sueño y la vigilia de los pequeños, Carter y su equipo han revisado más de cuatrocientos cincuenta referencias, identificadas por términos de busca, que pertenecen a once estudios en los que han participado más de veintiseis pequeños. Los estudiosos han constatado que los pequeños y adolescentes que emplean dispositivos electrónicos de noche acostumbran a dormir menos de diez o bien nueve horas, respectivamente, que aquellos que no los emplean. Han comprobado que el acceso a los dispositivos electrónicos instantes ya antes de la hora de dormir, cuando menos 3 veces por semana, tiene un efecto afín. Además de esto, los pequeños y adolescentes que se llevan Tablets o bien móviles a su cuarto tienen un cincuenta por ciento más de probabilidades de tener deficiencias de sueño, y doblan el peligro de sufrir somnolencia diurna.

La utilización de esta clase de aparatos en el dormitorio genera una estimulación social y sicológica en un instante en el que la transición del sueño requiere que el cerebro se relaje. Es bastante difícil contenerse a los contenidos de interés y, habitualmente, los menores tienen temor a quedarse “desconectados” si no consultan el móvil. En contraste a los deberes, los aparatos electrónicos pueden tener lúcidos a los pequeños alén del instante de ir a dormir.

Los retrasos en la iniciación del sueño pueden establecerse como costumbre y hacer “crónica” la carencia de sueño. La situación es singularmente alarmante a lo largo del año escolar, cuando al hecho de tener que madrugar entresemana, se aúnan las actividades extra-escolares que pueden demandar un sobreesfuerzo físico o bien mental y que, en ocasiones, requieren aun levantarse más temprano.

Riesgos de la luz azul-violeta

La exposición continuada a las emisiones de luz azul-violeta de las pantallas de los dispositivos electrónicos, reduce la producción de melatonina (una hormona que señala que es tiempo de dormir), y ‘desajustan’ el reloj biológico. Este desajuste favorece la aparición de inconvenientes de nutrición, obesidad, perturbaciones del sistema inmunológico, retraso en el desarrollo y inconvenientes sicológicos.

Las emisiones de luz azul-violeta asimismo dañan singularmente los ojos infantiles; su cristalino más fino y permeable que el de los adultos, deja que lleguen hasta la retina un mayor número de rayos dañinos.

Para resguardar los ojos de los pequeños, Essilor ha creado EssiKids: unas lentes con monturas de última moda, concebidas para pequeños de entre tres y doce años, que cuentan con las lentes Airwear Crizal Prevencia. Se dirigen tanto a pequeños con fallos refractivos (hipermetropía o bien astigmatismo hipermétrope) como a pequeños que no tienen ningún inconveniente de visión (emétropes).

Ahora que sabes lo negativo que es emplear dispositivos electrónicos con pantalla de noche ¿Vas a dejar a tu hijo que se lleve el móvil o bien la Tablet a su dormitorio?